El Fair Play financiero


El Fair Play financiero de la UEFA, impuesto en el 2011, es una loable medida en aras de sanear la economía de los clubes, pero, sobre todo, las grandes potencias, los equipos con capacidad de generar grandes recursos, tienen maneras de suavizar los controles. No es tanto un sistema contra el abuso y en aras de la igualdad, sino un mecanismo para evitar desequilibrios y acabar con los viejos vicios de los clubes eternamente endeudados. De hecho, en numerosas ocasiones se han levantado voces en este sentido, apelando que hace más ricos a los clubes que más tienen, mientras que para el resto no es más que un sistema de control que, en algunos casos, puede llegar a ser restrictivo. Así funciona.

 

1. Ni deudas entre clubes, ni con jugadores ni con Hacienda

 

La UEFA puso en marcha el Fair Play financiero en año 2011. Afecta a todos los clubes que participan en la Champions y en la Europa League. Para obtener su licencia, las entidades deben demostrar que no tienen deudas con otros equipos, ni con los jugadores y que deben estar al día con las agencias tributarias de sus países. Asimismo, el balance económico que presenten debe estar equilibrado: no gastar más de lo que ingresan. Es el espíritu inicial de la norma... aunque con matices.

 

2. Se analiza la economía de los últimos tres años

 

El Comité de Control Financiero de Clubes de la UEFA empezó su trabajo verificando los balances de los últimos dos años, pero, desde la campaña 2014/15, se revisan las cifras de las tres últimas temporadas.

 

3. Los clubes pueden pasarse hasta en 30 millones de gasto

 

La UEFA considera que puede haber un nivel de deuda razonable, derivado de la propia actividad financiera que es el fútbol, y permite un margen de gasto por encima del presupuesto de gastos siempre que esté cubierto por una contribución directa del propietario del club o de sus sponsors. Para la temporada que acaba de terminar y para la siguiente, ese gasto extra es de 30 millones de euros. Los siguientes años el límite será menor, aunque la cantidad no está definida.

 

4. Instalaciones, categorías inferiores y fútbol femenino, excluidos

 

Con el fin de que un club pueda seguir avanzando en las explotaciones de sus recursos, vía nuevo estadio, mejora de instalaciones o potenciación de las categorías inferiores, la UEFA excluye estos gastos del control del Fair Play financiero. De la misma manera, con el fin de promocionar el fútbol femenino, todo gasto incurrido en esta categoría tampoco será computado en el control anual. Pero es la pescadilla que se muerde la cola. ¿Qué club endeudado va a construir un estadio? Por el contrario, los saneados tienen vía libre.

 

5. Muchos pasos antes de la exclusión definitiva

 

Quienes se estén frotando las manos con una posible exclusión del PSG de las competiciones europeas, pueden volver a meterlas en el bolsillo. Echar a un club de una competición continental no sólo no es automático ni responde a un criterio arbitrario de una comisión, sino que tiene multitud de pasos previos.

 

Este es el procedimiento impuesto por la UEFA en virtud de la gravedad del daño económico de los equipos: a) advertencia b) amonestación c) multa d) deducción de puntos e) retención de los ingresos obtenidos en competiciones UEFA f) prohibición de registrar a nuevos jugadores en competiciones UEFA g) restricción del número de jugadores que el club puede registrar para participar en competiciones UEFA, incluyendo un límite en el gasto global de los salarios de los jugadores registrados en la lista A, h) descalificación de las competiciones en curso o de futuras competiciones y, finalmente, i) retirada del título o premio económico.

 

6. Como sucede con Hacienda, se puede negociar

 

La UEFA no quiere que los clubes vean el Fair Play financiero como un castigo sino como un elemento que, además de ser punitivo, ayude a la rehabilitación económica de los clubes en apuros o que no hayan cumplido sus objetivos. Así, el organismo, como sucede en las agencias tributarias de los países, se aviene a la negociación. La UEFA lo llama "acuerdos de estabilización" y pueden ser tanto en el tiempo como en los objetivos económicos a cumplir, aunque la UEFA prefiere rehabilitaciones en periodos cortos.

 

7. Medidas contra los 'clubes estado' tipo psg-qatar

 

Algo que el PSG sí deberá dejar claro en el caso de que la UEFA requiera información sobre sus ingresos es la procedencia de los mismos. El Fair Play financiero contempla que si el propietario de un club invierte dinero en el equipo a través de un acuerdo de patrocinio con una empresa con la que él está relacionado, la UEFA investigará.

 

Bajo las regulaciones actualizadas, cualquier entidad que, sola o junto con otras entidades relacionadas al mismo propietario o gobierno, represente más del 30% de los ingresos globales del club será automáticamente considerado una parte implicada. Se quiere evitar así la figura del 'club-estado'.

 

8. Perdón y facilidades para los clubes cumplidores

 

Prueba de que la UEFA no quiere que su sistema sea solo sancionador es que los clubes que vayan cumpliendo con sus obligaciones se vean liberados de sanciones con el fin de que puedan rehabilitarse. Si un club cumple cada requisito, puede ser liberado de la limitación en el número de jugadores para las competiciones de la temporada siguiente. Si un club llega al punto de equilibrio durante el curso de la liquidación, todas las sanciones dejarán de aplicarse para la siguiente temporada. De esta manera, se evita el colapso porque la UEFA estima que el beneficio deportivo retroalimenta el económico y viceversa.

 

9. La restricción para inscribir jugadores, amenaza real

 

Como una sanción de índole económica llevaría acarreado un periodo de apelaciones hasta la resolución final y en el caso de los clubes ricos, las consecuencias no serían importantes, lo que se ha reservado la UEFA como arma resolutiva es el límite en la inscripción de jugadores en la primera lista que den los clubes para la competición que vayan a disputar. La UEFA, directamente, no tramitaría el número de licencias estipulado a los clubes no cumplidores. Significa esto que los clubes no sólo se enfrentan a restricciones financieras, sino también a restricciones deportivas. El Manchester City y el PSG ya fueron sancionados con multas, pero lo que realmente tendría un poder disuasorio es que no pudieran inscribir a todos sus jugadores.

 

10. De la mano de la comisión europea

 

La UEFA, que la mayoría de las veces actúa como un estado independiente, con sus propias reglas, tuvo especial celo en que el Fair Play financiero no estuviera al margen del marco jurídico de la Unión Europea para evitar problemas en una materia tan delicada. En su día, se realizó un comunicado conjunto entre la UEFA y el comisionado europeo de la Competencia, que apoyó la iniciativa. De la misma forma, el organismo intenta trabajar conjuntamente con las Federaciones y Ligas domésticas que, como la española, tienen sus mecanismos de control.